jueves, 3 de abril de 2014

Tiro al blanco

Cuenta una vieja historia Zen que un joven y presumido campeón, después de haber conseguido ganar varios torneos de tiro al blanco, desafió a un maestro que tenía fama por su habilidad en el manejo del tiro con arco.

El jovén campeón demostró gran habilidad y técnica cuando su disparo impactó en el centro de una diana situada a cientos de metros de distancia en su primer intento. No contento con eso, en su segundo lanzamiento partió la primera flecha, dando también en el blanco.

"Ahí lo tienes", le dijo al maestro Zen. "Supéralo"

Imperturbable, el maestro no sacó su arco para realizar el lanzamiento, sino que le hizo un gesto para que lo acompañara a la montaña. El joven le siguió con curiosidad, extrañado por las intenciones del anciano.

Llegaron a un profundo abismo atravesado por un tronco que parecía bastante débil e inestable. Allí el maestro caminó tranquilamente hasta el centro del árbol caído, escogió un lejano árbol como blanco, sacó su arco y realizó un lanzamiento limpio y acertado.

"Ahora te toca a ti", le espetó el maestro al joven, quien miraba con terror al abismo sin fondo. No pudo realizar el lanzamiento.

"Tienes mucha habilidad con el arco", le dijo el maestro, "pero poca habilidad con la mente, que te deja aflojar el tiro".



Tones Template | Designed by Pink + Lola